10 de julio de 2013

Alrededor de ocho millones de trabajadores no tienen aportes jubilatorios

La cifra se desprende de un estudio de la Universidad Católica, en el que se advierte que el porcentaje de ocupados en situación irregular subió en el último año y se ubicó en el 49,4%, es decir, casi la mitad de las personas que desarrollan alguna actividad

En la Argentina, la tasa de desocupación saltó a 7,9 por ciento en el primer trimestre.Aumentó un punto porcentual respecto de los últimos tres meses de 2012 y 0,8 en comparación con un año antes. Es la suba relativa más alta de los últimos 10 años. De acuerdo a los datos del Indec, la creación de puestos fue menor al aumento de la oferta de trabajadores.

En la vereda opuesta están los argentinos que tienen trabajo. Sin embargo, la situación de precariedad en este grupo es un tema preocupante, que crece año a año de manera ininterrumpida al menos desde el 2010, y que ya afecta a la mitad de los argentinos ocupados.

De acuerdo a la Encuesta de la Deuda Social, que realiza anualmente la Universidad Católica Argentina (UCA), a fines de 2012 -fecha del último relevamiento- la tasa de trabajadores en situación irregular llegó al 49,4%, mientras que en el año anterior había sido del 45,9% y en 2010, del 47,2 por ciento.

El sondeo, que publica el diario La Nación, alcanzó en 2012 a 5700 hogares y detectó un desempleo general ese año de 9,3%, una tasa más alta que la del Indec, que para el cuarto trimestre de 2012 había informado que el 6,9% de las personas activas no conseguían un puesto.

En números reales, según el relevamiento, son alrededor de 8 millones las personas que trabajan y no tienen contribuciones a la seguridad social, siendo los trabajadores cuentapropistas los más afectados. La informalidad es mucho más alta en ese universo, donde suele haber “empleos de baja calidad, precarios y de carácter intermitente”, advierte el estudio de la UCA.

Visto por géneros, el problema de la falta de previsión es más grave en la población femenina. El 56,1% de las ocupadas dijeron no tener aportes, en tanto que entre los varones el índice llegó a 44,8 por ciento. Ahora si el ocular reposa sobre el nivel educativo, quienes no completaron el secundario son los más afectados. En ese grupo, la informalidad trepa al 67,6%, mientras que cae al 37,3% entre los que sí alcanzaron ese nivel de instrucción.

Otro dato que se desprende del relevamiento de la UCA es que la ausencia de aportes sociales  afecta fundamentalmente al sistema jubilatorio, porque no sucede lo mismo con los aportes en el área de salud: el 30,6% de los consultados dijo no tener cobertura médica,  un índice similar al de 2011.

Para economistas consultados por el matutino, esta suba del índice de trabajadores en situación irregular es producto del “estancamiento en la creación de puestos en blanco (en algunos sectores, como la construcción), que provocó un desplazamiento de ocupados hacia la economía informal”.

En tanto, Eduardo Donza, autor del informe de la UCA, explicó que el grupo de los no tienen aportes previsionales incluye a patrones o empleadores, profesionales independientes y cuentapropistas, unos con alto nivel de especialización en alguna tarea y otros sin calificación. “Por eso –dijo-, no hay una causa única que explique la ausencia de aportes. En muchos casos, la razón es que los ingresos obtenidos están por debajo de lo que requieren las necesidades familiares básicas, por lo que no existe capacidad contributiva. En otros casos, la situación se limita a cuestiones culturales basadas en estrategias de evasión de contribuciones e impuestos".

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