POLITICA

2 de mayo de 2013

POR QUÉ ESTAMOS EN CONTRA DE LA LEY QUE LIMITA LOS AMPAROS CONTRA EL ESTADO

No es nuestra pretensión dogmatizar acerca de la inconstitucionalidad manifiesta de esta ley; no queremos abundar en argumentos técnicos – que nos sobran – para explicar algo tan simple;

 

Unión Cívica Radical

Distrito Luján

 

Al Pueblo de Luján le decimos

 

 

POR QUÉ ESTAMOS EN CONTRA DE LA LEY

QUE LIMITA LOS AMPAROS CONTRA EL ESTADO

No es nuestra pretensión dogmatizar acerca de la inconstitucionalidad manifiesta de esta ley; no queremos abundar en argumentos técnicos – que nos sobran – para explicar algo tan simple; no vamos a explayarnos acerca de los argumentos históricos que han probado acabadamente adonde nos lleva la medida (y su conjunto). Solo queremos decirles por qué estamos en contra.

Todos los actos del Estado cuentan con lo que se llama “presunción de legalidad”, es decir, que por el solo hecho de emanar de alguno de los poderes, se presume que es legítimo. Esta presunción implica que el Estado puede hacer que la orden que dictó (ya sea decreto, ordenanza, en fin, un acto administrativo cualquiera) sea operativa en forma inmediata: Dicta la orden y la hace cumplir.

Es decir, el Estado da una orden y el Pueblo tiene la obligación de cumplirla.

Durante muchos años, teniendo en cuenta que la primera manifestación es de 1215 (el número no está equivocado), se ha intentado poner un límite al poder del Estado, ya que necesariamente donde no hay límites hay abusos.

Y aquí es donde vamos a detenernos: En los abusos.

Si bien nuestra Constitución Nacional no estableció en su sanción original la existencia de los amparos, esta figura, como tantas otras normas, tiene origen en decisiones de jueces que actuaron en defensa de derechos consagrados y basadas en una lectura inteligente, integral y actualizada de las imposiciones constitucionales. Luego, con la reforma de 1994, la figura fue incorporada.

¿Y para qué sirve un amparo? Lo deducimos fácilmente de la simple lectura de su definición: Es un medio para poner en ejercicio la garantía de protección judicial de los derechos cuando los mismos se encuentran afectados por actos u omisiones, provenientes del poder público o de particulares, que en forma actual o inminente y manifiestamente ilegal o arbitraria, afecten derechos o garantías establecidos en la Constitución Nacional.

Es decir, cuando el Estado abusa o pretende abusar, los Soberanos contamos con una herramienta para pedir a los jueces que suspendan el efecto de esa orden hasta tanto se establezca si existe o no un derecho o una garantía afectados.

NOSOTROS ESTAMOS EN CONTRA DE LA LIMITACIÓN A UNA LIMITACIÓN. Lógicamente se excluyen entre sí.

Si releemos lo expuesto, llegamos a la siguiente conclusión: El Estado dicta una orden que debe cumplirse si o si. Si esa orden es ilegal, no importa, porque se supone que todos los actos del Estado son legítimos – legales. Antes contábamos con el recurso de ir a los jueces para que nos amparen de la violación de nuestros derechos. Hoy ya no podemos.

Es conocido que los gobiernos justicialistas se vanaglorian de su operatividad. Sería grandioso que esa operatividad viniera de la mano de la legalidad y de la razonabilidad; de la empatía y la caridad; del interés público y no excluyentemente del privado.

No podemos seguir siendo tan crédulos. Ya nos han pasado muchas. Ya nos hemos caído, ya nos hemos levantado. Ya nos han llevado por delante muchas veces.

Ya hemos visto al Estado actuando con legitimidad privatizando todo lo que consideraba perdidoso; y hemos visto cómo afectó a cada uno de nosotros esa decisión.

Ya hemos visto al Estado actuando con legitimidad llevándose a inocentes a un vuelo de la muerte.

Ya hemos visto al Estado actuando con legitimidad firmando acuerdos con ¿¡Irán!? por la voladura de la AMIA.

Ya hemos visto al Estado actuando con legitimidad impidiéndonos disponer del dinero depositado en los bancos.

Es hora de que hagamos algo. Y lo único que podemos hacer hoy contra esto es votar inteligentemente. Quizás, en un futuro no tan lejano, podamos asumir un sistema político que nos exima de una vez y para siempre de los abusos del poder.

Ya hemos visto mucho. No vaya a ser cosa que en un tiempo veamos a un pajarito trinando: “¡EXPRÓPIESE!, ¡EXPRÓPIESE!”

Luján, abril 29 de 2013.-

 

Néstor Fabián MIGUELIZ (presidente) – Enrique Federico KRAUTH (secretario general) – Susana FLORES (tesorera) – Fernando Gabriel CASSET (secretario de acción política) – Carlos Alberto SÁNCHEZ (secretario de prensa y relaciones públicas) – Ricardo CURONE (protesorero) – Bernardo PAZ (presidente del Comité de Juventud Radical)

MESA EJECUTIVA DEL COMITÉ DE DISTRITO LUJÁN

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