14 de mayo de 2012

Boca rescató un empate ante Vélez aunque se bajó de la punta

Fue 0-0 en la Bombonera. El local jugó con diez hombres desde los 40 del primer tiempo por la expulsión de Roncaglia. Ahora Newell's es el único líder con 28 puntos, los de Falcioni quedaron a dos y los de Gareca a cinco. El jueves ambos juegan por la Copa.

 

Cuando no se puede ganar, no hay que perder. La frase está tatuada en el pecho de Julio César Falcioni y el entrenador de Boca sabe como hacerla cumplir. En la Bombonera, el local enfrentaba a Vélez, nada menos. Con el partido del jueves en la mira por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores–Fluminense y Santos son los rivales de los equipos argentinos- tanto Falcioni como Gareca alinearon un "mix" con titulares y suplentes. Prometían mucho y ofrecieron poco. Al final fue 0-0 porque Boca prefirió cuidar su arco cuando quedó con un hombre menos y porque Vélez no se animó a ganar.

Jugaron un pobre partido. En el primer tiempo abundaron las fricciones, la pierna fuerte y las imprecisiones. Más allá de algún que otro centro, casi no existieron situaciones de riesgo contra los arcos de Agustín Orion y Marcelo Barovero.

El capitán de Boca, Juan Román Riquelme, decidió arriesgar su físico a pesar de la seguidilla de partidos y que la prioridad para Boca es la Libertadores. Fue el más claro de la cancha, pero entró poco en juego, estuvo bien contenido por Canteros, Zapata y Augusto Fernández y no pudo romper el partido con alguna de sus pinceladas.

Después de correr y meter durante 40 minutos en la mitad de la cancha, el partido tomó un giro: Roncaglia se tiró con los dos pies para adelante contra Federico Insúa y Patricio Loustau no dudó en mostrarle la roja directa. Otra vez (como ante Arsenal por la Copa y Colón por el Clausura) Boca quedaba con un hombre menos en la Bombonera. Reordenó las piezas Falcioni: Clemente a la derecha, Sánchez Miño como lateral; Mouche de volante izquierdo y Román más arriba.

Para el arranque del segundo tiempo se esperaban los cambios de Gareca (le quedaban dos porque Tobio se había retirado lesionado en lugar de Peruzzi), pero el Tigre esperó. Esperó porque Vélez había empezado mejor, porque Boca le cedía la pelota y el terreno para jugar decididamente de contraataque. Sin embargo, ni Obolo ni David Ramírez se conectaron el Pocho Insúa y Vélez pereció en cada avance ante la solidez de Schiavi y Caruzzo.

A los 14, ingresó Juan Manuel Martínez (por Ramírez), pero el cambio no le dio sorpresa ni velocidad al ataque de Vélez. Enseguida Falcioni puso a Franco Sosa por Cvitanich. Y Clemente volvió al lateral izquierdo, Sánchez Miño relevó a Mouche que volvió a su posición natural y Riquelme se paró como nueve. Para él llovían los pelotazos de Orion. Román intentaba aguantar la pelota, generar una falta o meter un pase preciso para los piques de Clemente Rodríguez o Mouche. Vélez perdió la pelota y las ambiciones.

Se quedó sin combustible el equipo de Liniers (o preservó el tanque de reserva pensando en la Copa), Boca hizo su juego y equilibró el partido aunque estuvo lejos de ganarlo. Se conformaron con el empate, como un acuerdo tácito en el campo de juego y en el juego. A Boca no le disgustó, aunque perdió la punta y ahora es escolta a dos puntos de Newell's. Los reproches fueron para Vélez, que no quiso hacer el gasto, no supo quebrar a un rival herido y cansado, y quedó a cinco puntos de la cima. Esta tarde se guardaron algunas fichas: el jueves, por la Copa, ambos apostarán fuerte ante los brasileños.

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »