11 de febrero de 2015

Decomisan plantas de marihuana en una casa de barrio Sarmiento

Todo se inició con una denuncia por parte de una mujer que mantuvo un conflicto familiar en una casa vecina. La Policía llegó a Roux al 600, comprobó la veracidad de los dichos y procedió a erradicar un cultivo que tenía ocho meses de existencia.

El aroma dulzón y la forma de las hojas no dejaban lugar a dudas. En la caja de la patrulla del CPC destinada a la Zona 4 fueron depositadas unas ocho plantas de marihuana de un promedio de 1,80 metro de altura que fueron decomisadas del patio de una vivienda situada en calle Roux al 600, barrio Sarmiento. El procedimiento se efectuó ayer por la tarde tras la denuncia realizada por una vecina quien luego de mantener un conflicto familiar alertó a la Policía que las plantas de la casa lindante cuya altura sobresalían del tapial no era precisamente una rosa china y el olor que desprendían en nada se asemejaba a un jazmín del cabo. En minutos, la Policía actuó. Dos móviles policiales llegaron al domicilio indicado por la denunciante. En la casa señalada, nadie ofreció resistencia. Los policías hicieron su trabajo a pesar del lamento de un joven que no podía creer lo que estaba pasando. Luego de ocho meses de cuidar puntillosamente las plantas y a sólo dos meses de empezar la cosecha, las plantas fueron arrancadas casi de raíz con el efecto devastador de un tornado en un maizal. En la puerta de la casa, un joven no ocultaba su desazón. "Esta vez perdí. No sabe cómo las voy a extrañar. Siete eran hembras y ya estaban por dar cogollos y una era macho. Dos estaban en el piso y las otras en macetas", decía el muchacho y dueño del cultivo que no fue detenido. Por Roux pasaban otros jóvenes que saludaban al dueño de las plantas al tiempo que un remisero lanzó una expresión de asombro al ver el volumen del cargamento vegetal que había en la patrulla. Ni bien se fueron los policías, de la casa de donde partió la denuncia una pareja de jovencitos se acercaron a saludar –como si fueran a darle el pésame en un velatorio- al muchacho cultivador. Enseguida salió una mujer rubia y hubo intercambio de unas pocas palabras pero en malos términos. Para entonces, las plantas de marihuana iban camino a la Comisaría.

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